Los mil nombres de la bóveda tabicada

La Torre de Babel, símbolo de la incomunicación entre constructores
La Torre de Babel, símbolo de la incomunicación entre constructores

Un gran problema de la bóveda tabicada es que casi nadie sabe exactamente que es, o si lo sabe le llama de otra manera, o si lo sabe y sabe nombrarla la cita de diferentes formas. 

 

Sólo en bóvedas tabicadas, podemos nombrarlas como bóvedas tabicadas, bóvedas catalanas (voltes de maó de pla en catalán),  bóvedas extremeñas, bóvedas vahidas, bóvedas de arista, bóveda de pañuelo, bóvedas de escalera, bóvedas de panderete o sencillamente "bóvedas", que es como llama la gente al techo de su casa cuando no tiene mayor conocimiento.

 

La bóveda tabicada es un invento ibérico, posiblemente de origen hispanoárabe, que fructificó en diferentes zonas de España desarrollandose de diferentes maneras, destacando dos zonas , la mayor es el levante y Cataluña y otra zona de gran implantación popular en la baja Extremadura y el Alentejo portugues limítrofe, aunque hubo épocas en las que se difundió por toda la peninsula. Debido a la potencia que tuvo España antaño sus dominios se extendieron por Europa occidental y América, y por tanto su influencia en técnicas constructivas se fue extendiendo del mismo modo, la influencia de Aragón en el sur de Francia y el sur de Italia, y la de Castilla en hispanoamérica.

 

Así tenemos que existen bóvedas tabicadas autóctonas en Portugal (abobadilha alentejana, abobada com tijolo), en Francia (voûte plate, voûte a la roussillón), en Italia (volta a foglia, volta alla volterrana, volta alla siciliana) y hasta en EEUU gracias al valenciano Rafael Guastavino (Guastavino system, thin tiled vaults, thin tiled vaulting).

 

Esta diversidad de nombres, la variedad de mitos estructurales y constructivos falsos, la variedad de tipologías propias de esta técnica tan versátil, el cada vez mayor desconocimiento sobre esta técnica, e incluso intereses políticos (ver en este mismo blog "no es bóveda catalana todo lo que reluce") hace que la poca fuerza que tiene la bóveda tabicada hoy día se disperse aún más, siendo la difusión de las bóvedas tabicadas casi  una labor de evangelización cultural más que de pura difusión del conocimiento.

 

Pero todas son lo mismo, se llamen como se llamen, y casi todas funcionan de manera similar. El problema es que hoy no se entiende bien cómo funcionan, ni se entiende que una gran cúpula de Guastavino y una pequeña bóveda vahida de una habitación son primas hermanas. Una es más rica, mayor, más famosa, pero no son tan diferentes en su modo de construirse y de resistir. Como las bóvedas de ladrillo visto y las enyesadas, que sólo hay que verlas al construirlas antes de enyesarse para ver que las diferencias son mínimas, es una cuestión de acabados.

 

Las bóvedas tabicadas hay que mirarlas de cerca, analizarlas, entenderlas. Pero si las vemos sólo de cerca nos convertimos en miopes, expertos en nuestra mini-parcela de la realidad. Tenemos que verlas de lejos también, buscar otras bóvedas, entender porqué las hacen así, pensar si es correcto o no su manera de construirlas, aprender del vecino y del ancestro, pensar. Analizar a Eladio Dieste puede darnos ideas en sus formas, en sus estructuras, en su método de cálculo, y Don Eladio munca hizo bóvedas tabicadas. Pero si miramos la fábrica de LLuis Muncunill (actualmente museo mNACTEC) y la comparemos con algunos de los almacenes que hizo Dieste, vemos las similitudes (curiosamente Dieste no conocía la obra de Muncunill, prueba de que dos sistemas distintos pero que funcionan de manera similar dan lugar a soluciones similares).

 

Si queremos entender las bóvedas tenemos que verlas como un conjunto, saber diferenciarlas y conocerlas, pero ver todas las posibilidades que ofrecen, tener capacidad de pasar de una tipología a otra si las circunstancias nos lo piden.  

 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

Presentación. Quien soy


Soy un arquitecto y constructor de bovedas tabicadas. He conseguido resucitar esta antigua y hermosa técnica de la construcción de techos de bóveda de ladrillo. En esta página inento difundir su técnica a quienes quieran aprenderla.

Manuel Ignacio Rubio Díaz, arquitecto y bovedero          C/ Nueva, 45 Mairena del Alcor, Sevilla