Porqué el hormigón extinguió a la bóveda

Fabrica de cementos ASLAND de Los Santos de Maimona construida con bóveda tabicada, 1955
Fabrica de cementos ASLAND de Los Santos de Maimona construida con bóveda tabicada, 1955

Hace trescientos años las bóvedas eran las dueñas indiscutibles de los grandes espacios. Hasta hace un siglo aún se usaban bastante, teniendo mucha implantación en la baja Extremadura y en el levante español. A mediados del siglo pasado el hormigón armado empezó a extenderse en la construcción, y en 1970 ya se podía considerar casi extinguida la bóveda ¿cuales fueron las razones que llevaron a esta situación? 

 

- Ciertas estructuras son más adecuadas para la construcción con hormigón, por ejemplo los puentes, en este caso evidentemente está justificada la modernización de las técnicas, ya que siempre debemos intentar usar la técnica más óptima.

 

- La velocidad de construcción, el hormigón armado es algo más rápido de construir que las bóvedas, razón por la que se utilizó masivamente durante el desarrollismo, aunque realmente no es tan cierto, ya que si sumamos el tiempo que se tarda en hacer el encofrado necesario en una estructura de hormigón (y en desmontarlo despues) y el tiempo que hay que esperar hasta que el hormigón se endurezca (a 7 días está al 30% de su resistencia, a 28 días al 100%) vemos que realmente no es más rápida de ejecutar una estructura de hormigón que una estructura abovedada de ladrillo aunque parezca lo contrario, ya que en las bóvedas no hay tiempo de espera.  

 

- La pérdida de la técnica por los albañiles tras el periodo desarrollista, tanto en la habilidad manual por desuso de la técnica como en desconfianza por no verse ya  construcciones actuales en bóvedas; es tópico por ejemplo de los años 80 ver algunas bóvedas de escalera realizadas con gran torpeza, como si hubiesen escuchado campanas pero no supieran dónde.

 

- La pérdida de confianza por parte de los técnicos para entender, diseñar y calcular las bóvedas, tras la generación de arquitectos de la postguerra (que sí utilizaron las bóvedas) y la entrada del desarrollismo pasaron los años suficientes para que los arquitectos viejos se retirasen y los jóvenes no llegasen a aprender la técnica por la omnipresencia del hormigón, con lo que los arquitectos dejaron de proyectar bóvedas, de recomendar bóvedas y de entender cómo funcionan, por lo que poco a poco fueron cayendo en el olvido. 

 

- Una buena campaña de marketing por parte de las cementeras haciendo correr mitos como que el hormigón armado era más resistente (confundiendo rígido con resistente), más duradero, cuando las construcciones de hormigón armado en construcción más antiguas tienen poco más de 100 años, y tenemos ejemplos de bóvedas sin tabicar de miles de años, y infinidad de tabicadas de varios siglos; hay patrocinios (dinero) fomentado por las cementeras mediante premios a la arquitectura con hormigón (y sólo con hormigón, que para eso pagan) que conseguía dar la impresión general de que el hormigón era "lo moderno", y las bóvedas "lo viejo". 

 

- El hormigón armado mueve muchísimo dinero en muy pocas manos, en cambio la bóveda tabicada puede mover mucho dinero pero siempre repartido en muchas manos por necesitar mucho trabajo, por lo que es más fácil hacer presión lobística a las cementeras o a los fabricantes de armaduras que a los bovederos individualmente, y eso dejando aparte la facilidad de soborno que tienen estas empresas por la cantidad de dinero que mueven, por suerte nuestros políticos no son corruptos... 

 

- La falta de interés de las autoridades, un ejemplo claro es la falta de normativas para las bóvedas, por lo que cualquier técnico que no sea experto en bóvedas desconfía de hacer construcciones abovedadas por no saber su resistencia máxima o cómo pueden justificar en el proyecto la presencia de bóvedas. Es asombroso el contraste entre afán con el que se conserva cualquier resto de bóveda antigua comparado con la desidia con la que se ignoran a los pocos que todavía hoy las hacemos.  

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Presentación. Quien soy


Soy un arquitecto y constructor de bovedas tabicadas. He conseguido resucitar esta antigua y hermosa técnica de la construcción de techos de bóveda de ladrillo. En esta página inento difundir su técnica a quienes quieran aprenderla.

Manuel Ignacio Rubio Díaz, arquitecto y bovedero          C/ Nueva, 45 Mairena del Alcor, Sevilla